IMPORTANTE

Al navegar por el blog aparecen, a veces, páginas de publicidad y/o alguna otra cosa extraña. En absoluto lo he provocado y están ahí porque no se cómo quitarlas. Perdón por la molestia.

03 marzo 2014

PEAC (Procedimiento de Evaluación y Acreditación de Competencia): Visión de un experto, Patxi de Juan.




Los PEAC (Procedimientos de Evaluación y Acreditación de Competencia) están regulados por el RD 1224/2009.
Constituyen, junto con la vía formativa proporcionada por los Títulos de FP y los Certificados de Profesionalidad, los dos caminos que contempla el Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales (SNQP) para la cualificación (competencia oficialmente reconocida y acreditada) de los trabajadores, en los niveles 1, 2 y 3 de cualificación.
Son, a mi juicio, lo más novedoso que aporta el desarrollo legislativo del SNQP a otras ordenaciones anteriores de la FP, al poner en valor y poder capitalizar la persona trabajadora el aprendizaje a lo largo de la vida, obtenido mediante su experiencia profesional, así como la formación no formal e informal que haya podido cursar.
Si de este tema alguien puede aportar ideas, metodología, experiencia es Francisco de Juan Company, Patxi para los amigos.
Desde los primeros años de la década pasada cuando se gestaron los borradores iniciales del Real Decreto antedicho, así como trabajando en proyectos-piloto previos a su aprobación y más tarde en la faceta de formación de asesores/evaluadores, Patxi no ha dejado de participar, por diversas Comunidades Autónomas, en las distintas actividades del asunto.
Ahora ha escrito un libro (unos apuntes según él) que constituye la primera parte de una trilogía para desmenuzar los distintos aspectos metodológicos y prácticos de los PEAC. Escrito desde la experiencia directa, seguro que se constituye en una referencia obligada para quienes trabajamos en este ámbito.
Pero mejor que lo cuente él, mediante la entrevista que le he realizado y que a continuación transcribo.
Solamente me queda decirle al amigo y compañero: “¡Enhorabuena, maestro!”.
Si te parece podemos empezar con una breve reseña de tu trayectoria profesional y su relación con los PEAC.
En el origen de los tiempos, alrededor del año 2000, cuando estaba en discusión en Europa el Memorandum sobre el Aprendizaje Permanente, y en España la Ley de las Cualificaciones, me nombraron Jefe de Área de Formación y Cualificación Profesional.
En ese contexto, el ritmo se acelera, el contacto con Paquita Arbizu, del INCUAL, y con toda la red de Institutos de Cualificaciones de las distintas Comunidades hace que se me ponga la carne de gallina, y me caiga del caballo: el único camino para una sociedad que no dispone de materias primas (o incluso disponiendo de ellas) es el conocimiento, y la competencia de las personas.
El tema me atrapó, participé en el diseño del Sistema Nacional de Cualificaciones, en el primer proyecto estatal de experimentación del Procedimiento PEAC, el proyecto ERA...
Luego vino el desarrollo del procedimiento: la formación de técnicos, de orientadores, asesores y evaluadores, en varias Comunidades Autónomas, la elaboración de cualificaciones, el diseño de guías de evidencia, los cuestionarios de autoevaluación, la publicación de las primeras convocatorias, el fiasco del Instituto Valenciano de Cualificaciones, la experimentación de estrategias de colaboración con las empresas con mi amigo Antonio Carmona, el impulso del Centro de Referencia Nacional Misericordia, el trabajo a pie de obra como asesor, como coordinación de asesores, como predicador del Procedimiento…
Entrando ya en el asunto, ¿puedes describir brevemente lo que es un PEAC?
Es un Procedimiento regulado por la Administración, a través del cual una persona que no dispone de una cualificación oficial (un Título o un Certificado de Profesionalidad), pero sí que tiene experiencia laboral, o ha hecho cursos de formación puede obtener una acreditación de su competencia.
Cuando lo explicas a alguien enseguida te contesta… “Estupendo, ya lo entiendo ¿y dónde me apunto a eso?” Y así está la pega: tiene que haber una convocatoria publicada en el DOCV. No hay convocatoria, no hay procedimiento.
Siendo un sistema paralelo y complementario, dentro del SNQP, de la otra vía para conseguir cualificación, la vía formativa de cursar títulos o certificados, ¿consideras que se le está dando la importancia que tiene, tanto por las autoridades educativas y laborales como por los agentes económico-sociales?
Creo que predicar, predican, pero “de forment ni un gra”.
Este Procedimiento está pilotado por la Administración, y nos guste o no, es ahí donde hace falta demostrar que pasamos de las musas al teatro.
Hemos hecho estudios que demuestran que, con todas las dificultades de un proceso administrativo, es más rápido y más barato que la formación. También tenemos experiencia respecto del interés de las organizaciones sindicales, y de las empresas, financiando una parte importante de su coste, pero aún así, hace falta un organismo administrativo que lo gestione.
¿Cómo ves el momento actual en lo que respecta a los PEAC? Es suficiente la oferta que están lanzando las CCAA?¿Se están cubriendo adecuadamente las QP más significativas de cada familia profesional?
Hay muchas diferencias entre unas Comunidades y otras. Desde la Comunidad de Madrid, donde no se ha convocado ni una sola vez, hasta Andalucía, Galicia, Aragón o el País Vasco, donde las convocatorias son frecuentes, y las plazas muy amplias.
Respecto de las cualificaciones que se convocan, la urgencia determina que se prioricen las profesiones reguladas: Atención a personas dependientes, transporte sanitario, mantenimiento de instalaciones frigoríficas, socorrismo, etc.
Ni mucho menos llegan a cubrir las necesidades de acreditación que existen en este momento.
¿Qué es lo que te ha movido a redactar este libro?
Llevo más de 10 años trabajando en el Procedimiento de Evaluación de la Competencia profesional. Apenas he encontrado un pequeño grupo de personas que sepan navegar entre los sistemas de educación y de empleo, y mucho menos que sepan orientar a los principales protagonistas de este proceso: las personas que no tienen una acreditación oficial.
A diario recibo llamadas de teléfono o visitas de personas interesadas en este instrumento, que no sólo están desesperadas porque no entienden nada en absoluto, sino lo que todavía es peor, que han sido mal informadas por los servicios públicos que tienen la responsabilidad de hacerlo.
¿Qué razones piensas que provocan esa desinformación?
Yo veo al menos dos razones: por una parte, se trata de un proceso regulado por la Administración relativamente complejo, difícil de explicar y de entender, que utiliza términos poco familiares para el público en general, como "Unidad de Competencia", "Cualificaciones", "convalidable por módulos formativos o profesionales", "Certificados de Profesionalidad", que navega entre el mundo laboral y el educativo, y que muy poca gente diferencia.
Por otro lado, las propias Administraciones han sido muy parcas en la formación de sus servicios de Orientación, quizás para no levantar en el público en general unas expectativas que no van a poder cumplir, por no disponer de suficientes recursos personales o materiales para llevarlo a cabo.
¿Se trata de un libro generalista o más bien con un desarrollo técnico útil para los agentes implicados en los PEAC, es decir orientadores, asesores y evaluadores?
No va dirigido al gran público, y no es un libro para leer, sino para trabajar.
Los actores que acompañan a los candidatos en este Procedimiento (orientadores, asesores y evaluadores) tienen que estar habilitados. Para poder habilitarse, uno de los requisitos es superar un curso de formación supervisado por la Administración pública.
Después de más de 10 ediciones de estos cursos, de 13 cualificaciones distintas, los profesores decidimos publicar los apuntes. Los hemos ordenado, ilustrado y actualizado hasta donde es posible y ese es el resultado. En este primer tomo, Natalia García, experta en varias convocatorias del Procedimiento me acompaña.
Lo que hemos diseñado es un material curricular destinado a profesionales que vayan a habilitarse en el Procedimiento. Tenemos previsto que se publique un total de 3 libros:
  • La orientación en el Procedimiento (Tomo 1: temas 1 y 2 para orientadores, asesores y evaluadores)
  • El asesoramiento en el Procedimiento (Tomo 1: temas 3, 4 y 5 para asesores)
  • La evaluación en el Procedimiento (Tomo 3: temas 3, 4, 5 y 6 para los evaluadores).
Y como todo material curricular, la clave está en el profesorado que seleccione el contenido, dosifique el aprendizaje y acompañe al alumnado en este viaje.
Para hacernos una idea de la publicación, quizás sea conveniente estudiar el índice, ¿no crees?
Es el contenido oficial, recogido en la normativa que regula el Procedimiento:
1.       Bloque 1: Contexto del Asesoramiento y la Evaluación.
1.1.      Las bases del Procedimiento
1.2.      El Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional
1.3.      El Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales
1.4.      Acreditación de las Cualificaciones Profesionales.
1.5.      Los efectos de la acreditación.
1.6.      El Sistema Integrado de Información y Orientación Profesional
1.7.      Recursos formativos existentes.
1.8.      Caso práctico.
2.      Bloque 2: El procedimiento de evaluación y acreditación de las competencias.
2.1.     Las fases del Procedimiento.
2.2.      Requisitos para la evaluación y acreditación de competencias.
2.3.      Funciones y competencias de los distintos actores.
2.5.      Principios del Procedimiento EVA.
2.6.      Casos prácticos.
A lo largo del texto propone muchas actividades para que el profesorado pueda seleccionar las más interesantes en cada momento.
Desde tu conocimiento de esta realidad me gustaría que profundizaras un poco en los aspectos más humanos de la experiencia que supone pasar por un PEAC, tanto como candidato como en el rol de asesor/evaluador. Me imagino que desde el punto de vista de la realización personal, el logro, la autoestima algo se puede decir. ¿No crees?
Los candidatos que se presentan al Procedimiento apenas tienen información de dónde se meten. En muchos casos se han inscrito a través de sus jefes, o de sus sindicatos. Contaré una anécdota:
En uno de los primeros procedimientos que se publicó se convocaron dos cualificaciones: Atención a personas dependientes en Instituciones Sociales y Transporte Sanitario. Para ayudar al Procedimiento se diseñó una sencilla plataforma informática con el objetivo de guiar a los candidatos y ayudar a asesores y evaluadores. Después de acceder al enlace, la primera pantalla recogía los datos personales y la segunda pantalla preguntaba la Familia Profesional en la solicitabas la inscripción, ofreciendo dos alternativas:
- Servicios Socioculturales y a la Comunidad
- Sanidad
Pues bien, la mayor parte del público en general no sabe qué es una Familia Profesional y mucho menos las personas que no tienen ninguna cualificación, de modo que a aquellas candidatas que trabajaban en una residencia de atención a mayores les resultaba más “familiar” Sanidad.
Pinchaban en ese enlace, que les conducía al cuestionario de autoevaluación, donde contestaban de forma positiva a cuestiones como si “... comprobaban el funcionamiento de las señales del vehículo antes de cada guardia”, y así hasta 50 preguntas pensando que estaban locos esos romanos burócratas, y desde luego, no les faltaba razón, pero no por los motivos que ellos creían.
A continuación solicitaban un Centro para ser evaluados, donde debatíamos intensamente tratando de descifrar las intenciones del candidato.
Eso ilustra bastante bien en qué situación llegan los candidatos, y el desconocimiento general del Procedimiento en todos los estamentos.
A lo largo del Procedimiento, en los candidatos se combina la ansiedad con la esperanza, en muchos casos con presión emocional hacia asesores y evaluadores para ser acreditados, y la mayor parte de las veces con agradecimiento a profesionales que les informan, acompañan y valoran.
Cuando acaban el procedimiento, si han sido evaluados positivamente, caminan de forma distinta, con ese brillo en los ojos de quién es reconocido. Pero también hay una segunda lectura en quién no ha sido evaluado positivamente. Por mucho que se intente redirigir a la persona hacia formación, tienen una profunda sensación de fracaso, de ahí el papel protector de la autoestima que deben realizar asesores y evaluadores.
Las quejas hacia la tramitación administrativa son generalizadas.
Por parte de asesores y evaluadores también hay diferencias en su enfoque: muy pocos tienen experiencia práctica, y están llenos de pequeñas dudas administrativas y grandes dudas morales. Pero aquellos que han tenido una formación de dos tardes, no entienden nada, y lo que es peor, es difícil que la práctica les enseñe. Directamente perfeccionan un trabajo poco riguroso.
Lo que sí que es común a todos ellos es el deseo de ayudar, de participar, y de hacerlo bien, en un contexto de mucha responsabilidad y de presión emocional. Pocas veces he visto a funcionarios dedicarle tanto tiempo a una tarea tan mal pagada.
Con respecto al procedimiento basado en el RD 1224/2009, ¿consideras que las convocatorias cerradas que establece son adecuadas o podría establecerse alguna otra fórmula más flexible que permitiera un mayor impacto en la población activa?
Las convocatorias cerradas son una opción, pero no son, a mi juicio la mejor manera de aumentar el impacto del Procedimiento.
No existe ningún misterio en la fórmula para generalizar el Procedimiento, está todo inventado: transformar un potente discurso en favor de la cualificación de los recursos humanos en un organismo gestor con suficiente capacidad, personal y recursos, automatizar instrumentos de apoyo, generalizar la formación de orientadores, asesores y evaluadores, aprovechar la experiencia, designar Centros estables de acreditación (los Centros Integrados, y los Centros de Referencia Nacional, por ejemplo), diseñar convocatorias permanentemente abiertas, implementar mecanismos de control de la calidad, buscar aliados entre Administraciones constantemente a la greña, entre los Institutos Tecnológicos sectoriales, aprovechar el impulso de la Cámara de Comercio, facilitar la tarea de las empresas...
He hecho una pequeña comparativa con el certificado de profesionalidad de Instalación de elementos de carpintería entre 15 alumnos en un curso y 15 candidatos en un PEAC y me sale que con el coste de un sólo alumno se podrían evaluar/acreditar a 10-14 candidatos, incluso con el coste imputado del curso de acreditación de asesores/evaluadores imputado a esos 15 candidatos. ¿te refieres a eso cuando dices que sale mucho más barato un PEAC que la formación?
Sí, pero en los estudios que yo he manejado no hay tanta diferencia. Si consideramos el coste económico de la formación de 15 personas en 100€, el coste del Procedimiento para esas mismas 15 personas es aproximadamente de la mitad, imputando la formación de los asesores y evaluadores a esa primera convocatoria. Para la siguiente convocatoria, evidentemente, el coste sería menor e iría reduciéndose sucesivamente.
De todas formas, hay que ser muy cuidadosos con los resúmenes, porque hay muchos factores que influyen. Por ejemplo, la probabilidad de resultar evaluados positivamente, el número de candidatos, lo que se paga a asesores y evaluadores, el número de comisiones de evaluación, la dispersión geográfica, los ingresos por tasas de los candidatos, etc.
Lo que sí que es común a todos los estudios, y con todas las variables, es que el Procedimiento es siempre más rentable desde el punto de vista económico.
Si en la ecuación introducimos el factor tiempo, (el Procedimiento es 10 veces más rápido que la formación), la rentabilidad se dispara.
Procedimientos desarrollados a petición de una organización empresarial o sindical, como el que a finales de 2012 desarrollamos en el Centro de Referencia de Paterna, para las cualificaciones de Instalación de muebles e Instalación de elementos de carpintería, ¿crees que son la vía que permita impulsar los PEAC y canalizar la demanda de acreditación que surja de las personas ocupadas?
Son una vía interesante, y han abierto una experiencia que resulta imprescindible explotar. Pero aquí nos encontramos con el tercero en discordia: la Administración. Tiene la llave de todo el Procedimiento porque así lo decidió en la larga negociación que llevó al RD1224, y no tiene sentido que destine tan pocos recursos a este tema. Por muy competentes que sean los técnicos de la Administración (que lo son), no podrán dar respuesta material a todas las peticiones que se formulen desde las organizaciones empresariales o sindicales.
Para terminar, ¿te parece comentar alguna otra cuestión referente a los PEAC o el SNQP que te parezca relevante?
A los que hayan sobrevivido a esta entrevista, les animo a que se acerquen al Procedimiento con el cuidado de Ulises a los cantos de sirena, no vaya a ser que se dejen seducir, y caigan de lleno en sus brazos.
A Luis López, compañero y maestro, que ya lo ha hecho, también un abrazo.

7 comentarios:

Jaime Barreda Cabanillas dijo...

Muchas gracias, muy instructivo, como siempre

Raquel alvarez garcia dijo...

Gracias por compartirlo, muy interesante. Aspectos débiles de este procedimiento, desde mi punto de vista, son: escasa utilidad "evidente" que no sea debida a dos aspectos: acreditación en ocupaciones reguladas y acreditación para continuar itinerarios formativos educativos. Fuera de estos dos ámbitos, apenas hay experiencias en los que las empresas y la propia administración valoren el resultado. Si los convenios (ay, los convenios...) reconociesen un CP como equivalente para determinados niveles profesionales, otro gallo cantaría.
También habría que habilitar más personal proveniente del mundo productivo y no sólo del educativo (con el consiguiente sesgo academico), ofrecer más orientación y mantener convocatorias permamentes.
Saludos.

Milagros Martin dijo...

Muchas gracias Jose Luis por la entrevista tan clarificadora y las aportaciones de Francisco de Juan Company son muy interesantes.
Un saludo.

Patricia Vázquez dijo...

Perfecto. Una pequeña alusión a la primera frase, es el 1224 ¿no?. Un saludo.

Patricia Vázquez dijo...

Por otro lado comentar que la habilitación es de asesores/as y evaluadores/as, siendo la formación de orientadores/as la gran olvidada por lo menos en nuestra Comunidad Autónoma (Andalucía). Yo he participado como tutora de los cursos de habilitación en el primero estatal (UNED) y en todos los de mi Comunidad Autónoma y salvo este primero, luego no hay formación para orientadores/as, siendo éstos los grandes informantes a la ciudadanía. La habilitación sólo es obligatoria, según marca el RD 1224/2009 para asesores/as y evaluadores/as. Por otro lado me gustaría saber cómo se puede conseguir este libro que tiene tan buena pinta. Un saludo.

Luis López Punto Com dijo...

Gracias Patricia por detectar el error en el RD. Ya está arreglado.
Con respecto a la publicación le diré a Patxi que te responda. Saludos.

Patxi de Juan dijo...

Voy a ello Patricia.
Coincido contigo en el olvido a los orientadores. Si participaste en la habilitación estatal de la Uned ya sabes de qué va la cosa.
Ese es el motivo por el cual hemos organizado la formación en esas tres direcciones: orientadores, asesores y evaluadores.
Y lo hemos hecho aprovechando que los dos primeros bloques para la habilitación de asesores y evaluadores son comunes, y tratan del contexto del SNQFP y del Procedimiento.
Nuestra idea es que con esos dos bloques podemos formar en los tres perfiles, y por eso hemos hecho el material de forma separada.
En los cursos que diseñamos, los tres actores inician juntos la formación de estos 2 bloques comunes. Los Orientadores acaban aquí, pero los asesores continúan con sus bloques específicos hasta la habilitación, y los evaluadores de la misma forma con los suyos
Es una forma de aprovechar los recursos, aunque también podrían (deberían) organizarse cursos exclusivamente para orientadores, que, paradójicamente, van más que perdidos.
El libro está disponible en la web www.todoparafp.es, y debes tener las expectativas ajustadas, porque no es un libro de cabecera, sino unos materiales para trabajar con ellos en los cursos.
Suerte, compañera, y a compartir experiencias.